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El ahorro de combustible, el TUP y la circunferencia de la Tierra

  • Foto del escritor: Fernando Coronel
    Fernando Coronel
  • 9 feb 2021
  • 4 Min. de lectura

Una vez más, el oficialismo sorprende con una media verdad que es apostólicamente aceptada sin preguntas ni cuestionamientos. El marketing político le gana al sentido común y todo comienza a tornarse un relato disparatado completamente insustentable.


Aunque austero en palabras, pero fiel al estilo pomposo de su aparato de prensa, el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, salió a anunciar un ahorro de 150.000 litros de combustible durante 2020 en relación con el año anterior. En la primera lectura suena impresionante, pero: ¿realmente lo es?.

En rigor de verdad, el viejo dicho "no todo lo que brilla es oro" aplica perfectamente para este nuevo bando de la comunicación oficial, aceptado sin más por la apostólica comunidad que rodea al mandatario venadense. 2020 fue un año especial en varios sentidos, pero atravesado casi en su totalidad por la pandemia de CoViD19. Eso significó el recorte de varios servicios que usan combustible y entonces es cuando el "logro" chiarellista comienza a disolverse.

El relato queda pulverizado con una cuenta simple que hasta un niño medianamente avispado podría plantear. La ciudad tiene un sistema de transporte público de pasajeros que estuvo paralizado desde los últimos días de marzo hasta fines de diciembre. Sólo en ese ítem, el promocionado ahorro de combustible estaría justificado en alrededor de unas tres cuartas partes. La comparación con el año anterior pierde completamente sentido si no se tuvo en cuenta ese detalle, algo que nadie dice en el comunicado oficial y que ningún periodista pregunta.

El TUP cuenta en sus filas con micros chicos y otros de gran porte, totalizando 8 unidades, que cubren cuatro líneas (1A, 1B, 2A, 2B, 3A, 3B, 4A y 4B). Hasta el comienzo de la cuarentena estricta determinada por el gobierno nacional el 23 de marzo del año pasado, brindaban servicio entre las 6:30 y las 20:30 (horarios en puntos terminales), con un promedio de recorrido de 25 kilómetros por "vuelta". Así, un coche chico gasta 55 litros de gasoil por día, mientras que uno grande gasta 75 litros. Redondeando números, el gasto diario ronda los 65 litros por coche, por día. Eso significaría que los 8 coches (dos por línea, por cuatro líneas) gastan 520 litros por día y, ergo, 3.120 litros en seis días que trabajaban en la semana. Multiplicando esos 3.120 litros diarios por las cuatro semanas del mes (a groso modo) arroja un total de 12.480 litros mensuales. Considerando que desde fines de marzo a diciembre el servicio estuvo interrumpido por razones sanitarias, resulta que durante 9 meses (contando desde el 1 de abril al 31 de diciembre) esos vehículos no gastaron 112.320 litros de gasoil. Nada más y nada menos que el 74% del "ahorro" promocionado por Chiarella en las redes sociales.


Sólo el TUP hubiese gastado 112 mil litros de los promocionados 150 mil litros si hubiera funcionado durante los nueve meses en que no lo hizo


El ahorro es mentira, entonces? Estrictamente no, pero es natural que si se suspende un servicio de esa magnitud el gasto será proporcionalmente menor. El comunicado del intendente no aclara en qué concepto se ahorró tamaña cantidad de combustible, pero suena impactante. Nadie preguntó de dónde salía esa cifra, cómo estaba compuesto el ahorro y se replicó la historia como un logro indiscutido. Una media verdad no configura, acaso, una media mentira? De hecho, hay medias mentiras o medias verdades?. La confusión no es menos perniciosa que la falsedad de un dicho? La institucionalización de la mentira en la política pone a la sociedad frente al peor escenario posible: sobre eso no hay discusiones posibles. Cuando las máximas autoridades de una sociedad no son claras con el mensaje, las interpretaciones corren por cuenta de cada uno, crecen las grietas, la media lengua gana terreno, nadie dice cabalmente lo que dice y revuelve el río para que la ganancia sea siempre de los mismos pescadores.

El ahorro de los 150 mil litros de combustible con respecto al año anterior, puesto tal como fue presentado por el Gobierno de Venado Tuerto, no deja de ser otra cortina de humo destinada a disimular otros problemas mayores que sufre hoy la ciudad.

Si en los 150.000 litros de combustible no están contemplados los 112 mil que hubiera gastado el TUP en los nueve meses que no funcionó, la cuenta es aun más delirante. Por ejemplo, un camión cerealero cargado (45.000 kg) gasta 0,35 litros de gasoil por kilómetro en condiciones normales. Es decir, que con 150 mil litros de combustible, recorrería 428.571 Km aproximadamente. Considerando que la circunferencia de la Tierra es de 40.075 km en su ecuador, con el combustible ahorrado un camión de 45 mil kilos, habría dado la friolera de 10 vueltas al planeta y todavía le sobrarían algunos litros.

De una u otra manera, una vez más el gobierno municipal entusiasma a sus seguidores con logros que, apenas por debajo de la superficie, esconden otra realidad. Si el ahorro fue en base a un servicio que no se prestó no debería considerarse como tal, ya que es lógico que si algo no se usa, no gaste en insumos. Si, por el contrario, el ahorro no considera al TUP, es de tal magnitud (10 vueltas al mundo) que es poco creíble. Y sin nadie que indague, nadie que escape de la ferrea disciplina que impone la pauta, el relato radical se sigue construyendo con medias verdades que, al efecto, vienen a ser igual que medias mentiras.

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