Don José de San Chiarella
- Fernando Coronel

- 22 sept 2020
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 21 nov 2020
A la vista de las descabelladas promociones y en tren de adueñarse de acciones ajenas, un día la ciudad tuerta festejará el cruce de los Andes venerando la magna efigie del General Don José de San Chiarella.

La poderosa maquinaria de prensa del Gobierno de Venado Tuerto siempre está, de una u otra manera, en el centro de la escena. Hace pocos días fue vapuleada por la aplanadora de la TV porteña, pero así y todo aún tiene oxigeno para avanzar con sus campañas mediáticas que muestran los supuestos logros de la gestión del intendente Leonel Chiarella. Esta semana y como para tomar distancia del CoViD19, donde venía perdiendo algunos puntos, se lanzó a mostrar un hecho positivo: el pago del FAE (Fondo de Asistencia Educativa). Los aplausos en las redes sociales comenzaron pronto, aunque rápidamente se empezaron a diluir cuando varios avispados recordaron públicamente que sólo se trataba del cumplimiento de una obligación y que lejos estaba de ser un logro de la gestión, tal como lo planteaba en sus títulos la prensa oficial.
El relato salido desde el Palacio Municipal, replicado casi por todos los medios sin tocar puntos ni comas, daba cuenta de un aporte de 3,6 millones para obras en 13 escuelas de la ciudad de Venado Tuerto. Incluso, el propio intendente declaraba que "estamos dando cumplimiento al compromiso de fortalecer los establecimientos educativos a través del financiamiento de obras" y así el Gobierno se atribuyó la consolidación "de su proyecto de transformar a la ciudad en un gran Polo Educativo Regional", un concepto que fue repetido constantemente durante la campaña de 2019. Siempre en tren de poner al mandatario en un rol épico, desde el Municipio recalcan que el "aporte" fue realizado por Leonel Chiarella "pese al difícil contexto". Así puesto, una vez más, un hecho banal por su naturaleza gana la primera plana y se convierte en un festejo injustificado. Siguiendo la lógica comunicacional del Municipio, cada vez que un ciudadano se detiene frente a un semáforo en rojo, amerita una nota en los portales de noticias por el sólo hecho de haber cumplido con la ley.
¿Por qué pagar el FAE no es épico ni meritorio?
Simplemente porque no es ningún proyecto de esta gestión sino el cumplimiento de una ley (que no es un compromiso, sino una obligación). El Art. 13 de la Ley Orgánica de Municipalidades Nº 2.756 dice claramente que "cada Municipalidad destinará el 10% como mínimo de sus rentas anuales para el Fondo de Asistencia Educativa y para promoción de las actividades culturales en el radio de su Municipio. El Intendente será responsable personalmente por el incumplimiento de esta disposición". En Venado Tuerto, tras algunas demoras en los pagos y algunas disputas en torno a uno de los enunciados de la reglamentación vigente, en la gestión anterior se cumplió con el pago de toda la deuda, convenio mediante. Desde hace varios años el FAE se paga regularmente y en tiempo y forma.
¿Por qué ahora es noticia, entonces? Porque el discurso tiende a convertir una obligación del Gobierno en un éxito del mismo y, en ese marco, a "adueñarse" de él. En las épocas de los billares a eso se le llamaba carambola.
"Siempre hizo lo mismo, siempre se apropió de trabajos ajenos", dice, algo ofuscado, un concejal mandato cumplido y desilusionado, en referencia al actual intendente en su época de legislador. "Si te fijas bien, los proyectos que presentaba eran por tremenda mayoría ideas de otros concejales que habían quedado cojoneadas o cosas que ya se estaban haciendo. Pero iguales, iguales. Faltaba que tuvieran un sello de `Es copia fiel´. Eso o denuncias en los diarios antes que en los Juzgados", ironiza.

No es la primera vez que desde el Ejecutivo salen noticias que se atribuyen concreciones ajenas. A mediados de junio un sonado operativo antinarcóticos realizado en el sur de la provincia, norte de Buenos Aires y un domicilio del GBA; apareció "vendido" en las redes sociales como un paso más de la prometida lucha contra el narcotráfico, generosamente promocionada durante la campaña que catapultó a Chiarella al sillón de Aufranc. En realidad, los procedimientos fueron ordenados por el Juzgado Federal N.º 1 de Venado Tuerto, como derivación de un operativo que tuvo lugar en septiembre de 2019, surgido de denuncias recibidas a través de los Buzones de la Vida. El gag fue tan comentado en las redes sociales que a las pocas semanas y ante un nuevo operativo ordenado por el mismo Juzgado, el mensaje fue algo más moderado: una felicitación a los efectivos que participaron del procedimiento y un sutil "enganche" disimulado en el saludo al personal de monitoreo de la MVT. "Las pocas veces que hubo denuncias concretas las hizo acá y las publicó en el diario y en Facebook de inmediato. Hasta se sacó fotos cuando (los gendarmes) se estaban preparando para proceder. Eso no sirve porque los pone de sobreaviso (a los narcotraficantes)", cuenta casi susurrando un empleado del Juzgado. En esas investigaciones, los famosos Buzones jugaron un rol fundamental, pero pasaron meses sin que se abrieran. De hecho, el concejal Darío Jeannot pidió primero con una nota a comienzos de marzo y después con una minuta de comunicación en junio, que se procediera a la apertura -que debe ser mensual, según establece la Ordenanza vigente- sin que obtuviera más que una respuesta del jefe de Gabinete a través de declaraciones a una radio. Recién un mes después se abrieron siguiendo el procedimiento habitual. A casi diez meses de asumido, el Gobierno de la ciudad sólo abrió una vez las urnas de denuncias cuando en realidad ya debería haberlo hecho al menos unas cinco veces.

Otro gag que hubiese competido con el tesoro de Viernes Scardulla, fue el denominado "Informe Final de Medidas Ejecutadas por el Gobierno Municipal frente a la Pandemia del Coronavirus", publicado en el sitio oficial de la MVT en junio de este año. Allí, entre otras "verdades" se anunciaba, marketineramente presentada, la "previsión de puesta en funcionamiento de otros centros de aislamiento en el Colegio Sagrado Corazón y Hogar Pablo VI, con el objetivo de sumar 84 nuevas camas disponibles". Nunca más se mencionó el tema, pero hay mucha gente que está convencida que existen. Pero el fascinante mundo de la mentira organizada como información llega a su punto culmine cuando anuncia la "ampliación de cantidad de camas en el 2º y 3º nivel del sistema de salud" y se adjudica "20 camas de terapia intensiva y 38 camas intermedias en el Hospital Gutiérrez" y "44 camas en el Sanatorio Beroiz". Las camas del hospital pertenecen a la Provincia y las del sanatorio Beroiz son fruto de un convenio entre privados.
(Descargar documento abajo)
Lo cierto es que entre medias verdades y medias mentiras, el aparato de prensa del Municipio sigue adelante, sin que casi nadie pregunte, cuestione, investigue ni diga. Así las cosas, no es de extrañar que la claqué sume voluntarios y aplauda cualquier disparate cuyo precio a largo plazo es difícil de dimensionar. A la vista de las descabelladas promociones y en tren de adueñarse de acciones ajenas, un día la ciudad tuerta festejará el cruce de los Andes venerando la magna efigie del General Don José de San Chiarella.








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