Hogar: Cómo elegir un lavarropas y no morir en el intento
- Fernando Coronel

- 18 ene 2021
- 6 Min. de lectura
A la hora de comprar un lavarropas todo parece tan simple como ir a una casa de electrodomésticos, considerar el presupuesto y listo. Pero hay varios secretos a tener en cuenta para evitar dolores de cabeza. No sólo la marca es lo importante, dicen los expertos.

Hace pocos días una consultora realizó un estudio acerca de cuánto necesita gastar hoy en promedio sólo en electrodomésticos y muebles un joven que quiere independizarse hoy. La cifra trepa hasta los 140 pesos para los elementos básicos y así es cómo surge la pregunta de qué comprar y qué factores tener en cuenta a la hora de decidir las nuevas adquisiciones.
De todos los electrodomésticos, el lavarropas es, junto con la heladera, uno de los más usados en el hogar. Por su utilidad y por su costo, a la hora de decidir la compra hay que tener muy en cuenta las opciones del mercado y, también, evaluar cómo se va a usar.
Según los especialistas, para decidir qué lavarropas comprar, es fundamental evaluar medidas, tipo de carga, consumo eléctrico, capacidad y muchas consideraciones que no siempre se tienen en cuenta. "Conocer las diferencias en entre automático y semiautomático y averiguar un poco sobre marcas y precios es prioritario", dicen en el portal CSHogarTech.
Una guía rápida comenzaría por definir cuál es el mejor lavarropas y cual es posible. En este punto no se trata de comparar marcas, sino de pensar cuál es el ideal para las necesidades que se necesitan cubrir, el presupuesto con el que se cuenta y la forma en que va a usarse. No es lo mismo una máquina para una persona sola o una pareja que para una familia de 5 o 6, donde se lava más cantidad de ropa y con más frecuencia y aunque esto parezca una verdad de Perogrullo casi siempre es algo que no se evalúa correctamente.
"Lo primero a definir es cuánta plata querés gastar, para así encontrar la mejor opción precio-calidad. Para saber cuál es el mejor del mercado argentino, lo ideal es recurrir a las mejores, comparar precios y leer opiniones en Internet", recomiendan en el portal Mercado Libre.
Si bien una de las recomendaciones es no comparar marcas, hay que tener en cuenta que las visitas al service son un costo importante que hay que considerar. De hecho, los técnicos ya elaboraron a fines de 2020 una lista con las marcas que menos visitas necesitan a los talleres. En Argentina el ranking está encabezado por Drean y segudio por Samsung, Whirlpool, Electrolux, Gafa, Eslabón de Lujo, LG y GE Appliances; aunque reconocen que también hay marcas menos conocidas que funcionan muy bien y son líneas más económicas, como Aurora, Candy, Longvie, Philco y otras.

Un dato que pocos miran y que está bueno atender es la eficiencia energética. El lavarropas es el tercer electrodoméstico que más energía consume dentro del hogar, llevándose un 11,8% de la energía y un 14% del total de agua que se usa. Es indispensable tener en cuenta el factor consumo a la hora de elegir con el fin de minimizar los gastos, ahorrar energía y cuidar el medioambiente.
La gran pregunta es cómo elegir un lavarropas que sea eficiente, que rinda lo máximo posible para el uso que se le da, que no sea demasiado amigo de los services y que, además, sea accesible por su precio. Lo primero parece casi infantil, pero es clave si se piensa en función del uso: diferenciar entre lavarropas automático y semiautomático. "El automático realiza todas las operaciones sin que el usuario deba supervisarlo. En cambio, los semiautomáticos requieren de una atención continua de las operaciones, que se van realizando a medida que vamos activando manualmente las órdenes. Es decir, hay que programar para lavar y luego, otra vez, para que enjuague, para ponerle el suavizante, volver a enjuagar y centrifugar. En un punto, terminamos siendo esclavos del artefacto, por eso es recomendable que sea automático, aunque hay casos en que no se justifica pagar por un automático si lo que se lavará serán unas pocas prendas a la semana", dicen en CSHogarTech.
Por su parte, el portal Mercado Libre advierte sobre varias cosas que es necesario saber antes de elegir un lavarropas y ofrece una serie de tips, entre los que se destacan el sistema de carga y lavado, los programas la capacidad y los materiales.
Hay que diferenciar muy bien si es de carga frontal o superior. La diferencia principal radica, más allá de dónde está la “puerta”, en el tamaño. Los de carga superior suelen ser más angostos (40cm de ancho aproximadamente) y se pueden ubicar en lugares que de carga frontal no entrarían, suelen tener mayor capacidad de carga y más velocidad de RPM (revoluciones por minuto) para el centrifugado. También permite interrumpir el proceso de lavado para agregar prendas sin que se derrame agua. Por su parte, los frontales pueden combinar un lavado intenso y profundo sin deteriorar las prendas, usan menos agua y pueden colocarse bajo la mesada", dicen los técnicos y aclaran que no siempre los vendedores lo explican en detalle. A tener en cuenta: la tapa de un lavarropas con carga superior debe ser anticaídas, ya que evitará golpes bruscos causados por cierres accidentales. Además, son aconsejables para las personas mayores, ya que no deben agacharse.
Otro aspecto a tener en cuenta es el sistema de lavado. Básicamente hay tres y sus diferencias son notorias. El sistema europeo se basa en un tambor que agita la ropa para un lado y luego para el otro; utiliza un lavado suave que permite desprender la suciedad de las prendas sin dañarlas. Usa polvo de baja espuma y logra un lavado eficiente. Este es el más adecuado para lavar todo tipo de ropa porque combina un lavado intenso y profundo sin deteriorar las prendas. Que incluya el sistema de lavado europeo es lo que se recomienda siempre. El sistema americano utiliza un agitador central que se mueve en forma de vaivén. La capacidad suele ser de 8 a 10 kg y tiene un ciclo de lavado corto, pero el desgaste de las prendas es mayor. Se recomienda evitar el uso para ropa delicada, pero es excelente para jeans, toallas o sábanas y, finalmente, el sistema oriental que lava con una turbina o pulsador central que al girar en ambos sentidos y a gran velocidad, agita el agua y crea remolinos que remueven la suciedad.
Los programas de lavado pueden ser un verdadero dolor de cabeza a la hora de elegir un lavarropas nuevo y, sin embargo, es fundamental a la hora de comprar. El portal SCHogarTech aclara que "ya que no es necesario optar por el que más programas tiene porque terminaremos usando no más de 3 o 4. No hay que dejarse engañar por una amplia botonera que quizá nunca se use".
La capacidad de carga y la velocidad de centrifugado también configuran puntos claves en la elección. Están los aparatos que pueden soportar hasta 5Kg o 6 Kg y están los que son más potentes que pueden cargar hasta 10kg. Lo importante a tener en cuenta aquí es el número de veces que será necesario lavar por semana y la cantidad de ropa que se ensucie. No es lo mismo el uso que pueda realizar una persona sola, que una pareja o que una familia con hijos pequeños. Sin embargo, hay que tener en cuenta la proyección y pensar a largo plazo. En lo referido a la velocidad de centrifugado, generalmente expresado con la sigla RPM (revoluciones por minutos), es fundamental ya que determinará qué tan seca queda la ropa tras el lavado. Para los que tengan un lugar para colgar las prendas esto quizá no sea tan relevante, pero para los demás es importante que la ropa quede lo menos húmeda posible. A mayor velocidad, menos húmeda sale la ropa. Las velocidades varían desde los 400 RPM hasta los 1.200, aproximadamente.

Por su parte, el portal Mercalo Libre recomienda tener en cuenta algunos aspectos puntuales y detalla:
► Función antiarrugas
Al elegir una máquina con mayor velocidad de centrifugado mayor será la cantidad de arrugas en la ropa. Por lo que es aconsejable optar por la máquina que tiene la función antiarrugas o control de centrifugado para medir su intensidad.
► La bomba y el filtro
Es fundamental que la máquina tenga bomba de agua para que el desagote sea automático. Y también filtro para que las monedas, los botones, etc. no queden atascados y puedan romper el aparato. Es importante pensar en un secarropas, sobre todo en invierno, cuando la ropa demora más en secarse.
► Material del lavarropas
No hay que dejarse llevar por las apariencias. El mercado actual ofrece cientos de alternativas y los que vienen en distintos colores pueden parecer los más modernos. Lo esencialmente importante es de qué está hecho. El tambor debe ser de acero inoxidable, como está en contacto permanente con las prendas debe ser resistente como para lavar zapatos o para recibir impactos de botones metálicos de los jeans. También, debe ser una superficie extremadamente pulida para que la ropa se deslice sin fricción. Cuantas más perforaciones tenga, mejor, ya que permitirá mayor entrada y salida del agua, tanto en el lavado como en el enjuague y centrifugado.
► El peso del lavarropas
Al contrario de lo que uno puede pensar, el artefacto cuando es liviano -aunque es más cómodo para trasladarlo- no es aconsejable a la hora del lavado. Las máquinas suelen contar con un contrapeso que reduce las vibraciones producidas durante el centrifugado y por ello es recomendable que sea pesado.
Siguiendo estos consejos, aunque la decisión parezca engorrosa, con el paso del tiempo el bolsillo y los dolores de cabeza serán infinitamente menores que si se permite que la tentación de la publicidad induzca una decisión con final poco feliz.








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