Reimaginando edificios en la era CoViD
- Fernando Coronel

- 14 sept 2020
- 2 Min. de lectura
La pandemia que llegó para quedarse por mucho tiempo y en la cual el distanciamiento pareciera ser una de las herramientas más eficaces, plantea nuevos desafíos a los arquitectos. En EEUU y Europa los profesionales del rubro ya pergeñan nuevas técnica y estéticas, basadas en el uso más inteligente posible de los espacios.

Las crisis, tanto naturales como provocadas por el hombre, impulsaron durante mucho tiempo cambios en la arquitectura y la planificación urbana. En la era del coronavirus, cuando los espacios interiores se han convertido en zonas de peligro, los arquitectos tienen la tarea de descubrir cómo hacer posible nuevamente las reuniones sociales y las actividades comunitarias. El gran desafío para estos profesionales es hoy cómo pensar fuera de la burbuja de los dos metros. Tanto en EEUU como en Europa ya son conscientes del reto y pusieron manos a la obra.
Claire Weisz de WXY, una firma de arquitectura y diseño urbano en Nueva York, ha propuesto colocar toldos en las aceras, de modo que las tiendas que carecen de espacio para el distanciamiento social puedan poner sus productos afuera. La idea se basa en un programa de la ciudad de Nueva York que ha permitido a los restaurantes expandir sus áreas de comedor al aire libre hacia la calle.
La Sra. Weisz también ideó formas ingeniosas para ayudar a adaptar una escuela de Brooklyn que planea dar la bienvenida a los estudiantes para el aprendizaje en persona. Una solución fue usar marcas socialmente distanciadas que se asemejen a un juego de patio de recreo en las aceras donde los estudiantes esperan para comenzar sus horarios escalonados. Otra firma de Nueva York, SITU, diseñó refugios especiales para la escuela donde los niños pueden participar en actividades, con un área dividida para controles de temperatura.
Michael Murphy, cofundador de MASS Design Group en Boston, es quizás una de las personas más calificadas para asesorar a los hospitales sobre cómo operar de manera segura en este momento. Su firma ha diseñado clínicas en Ruanda y Haití, donde las infecciones transmitidas por el aire son más comunes. Sus instalaciones priorizan la luz natural y el aire fresco sobre los costosos filtros HEPA. Los hospitales de EE. UU. se han centrado en maximizar los sistemas de ventilación elaborados, con las ventanas como una ocurrencia tardía, una decisión que llevó a muchos a ser reacondicionados con elevados costos para los pacientes con Covid-19.
La firma ha desarrollado pautas para que los hospitales, restaurantes, cárceles y hogares de ancianos operen de manera segura durante la pandemia. Entre sus sugerencias está que las personas mayores vivan en "pueblos" de unidades múltiples que compartan una sala de juegos o un balcón para que los residentes no llenen las grandes salas de usos múltiples.








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