top of page

Los curiosos números del intendente Chiarella siguen sin lógica

  • Foto del escritor: Fernando Coronel
    Fernando Coronel
  • 11 mar 2021
  • 3 Min. de lectura

Esta vez fue en el Concejo y en el marco del discurso inaugural. La cantidad de cámaras de videovigilancia municipal es lo que ahora no cierra. Ya había ocurrido algo similar con la exorbitante cifra sobre los litros de combustible ahorrado durante 2020 que alcanzaba para dar varias vueltas al mundo.


Este miércoles se produjo la apertura del período de sesiones ordinarias del Concejo Municipal con el tradicional discurso del Intendente en el recinto. Una vez más pareciera que en el afán de mostrar logros, algunos números bastante particulares se sublevaron en el estudiado discurso donde mencionó 11 veces la palabra "seguridad". Precisamente en este punto fue en el que un número indiscreto le volvió a jugar una mala pasada. Según dijo el mandatario local "aumentamos en seis meses el 60% de la capacidad del sistema de videovigilancia y este año vamos a duplicar la cantidad de equipos llegando a un total de 110 cámaras de seguridad y lo vamos a lograr gracias al aporte de cada uno de los venadenses cuando paga sus impuestos".


Según un informe de diciembre de 2019, el Municipio de Venado Tuerto contaba en esa fecha con 51 cámaras instaladas y nueve artefactos en espera de la conclusión de los nodos correspondientes para su puesta en funcionamiento. De esas 51 cámaras, cuatro estaban fuera de servicio (vandalizadas) lo que significaba 47 artefactos completamente operativos. Si, tal como dice el intendente, se "aumentó el 60% de la capacidad del sistema", significa que, a la fecha, el sistema cuenta con 75 artefactos operativos y, por ende, si la idea es duplicar la cantidad, de ninguna manera deberían ser 110 a fines de 2021, sino 150. Más grave es el error de cálculo si se tiene en cuenta que de las cuatro cámaras vandalizadas, 3 de ellas eran recuperables (sólo había que realizar trabajos de electricidad) y que había nueve artefactos adquiridos por la Gestión anterior que no llegaron a ser colocados antes de que abandonaran la Intendencia el 10 de diciembre de 2020. En el supuesto caso de que se hubieran refuncionalizado las tres cámaras rotas (una de las cuatro era irrecuperable) y que se hubieran colocado las otras nueve, el total llegaría a 59 cámaras funcionando. Si se incrementó en un 60% durante 2020, habría 94 funcionando y calculando que se duplicarán durante este año, totalizarían 188 cámaras: muy lejos de las 110 que dice el intendente.

En un cálculo inverso, si el sistema aumentó su capacidad en un 60% durante el año pasado, significaría que la Gestión anterior dejó sólo 34 cámaras funcionando. Es la única manera de que duplicando la cantidad en 2021, se llegue a los 110 artefactos operativos. En este cálculo no se consideran las 3 cámaras que podían ser refuncionalizadas ni las otras nueve que la gestión de Freyre habría dejado nuevas, en caja y en condiciones de instalarse en cuanto la red de fibra óptica estuviera en condiciones. Sobre esos nueve artefactos, el concejal de Venado Renace, Darío Jeannot, pidió informes en la sesión del 3 de junio del año pasado. A pesar de que la minuta de comunicación fue aprobada por unanimidad, nunca fue respondida por el Ejecutivo.



El mismo informe de diciembre de 2019, precisaba la distribución de las cámaras de videovigilancia detalladamente (*): 12 sobre ruta 8, 7 sobre avenida Santa Fe, 2 sobre Eva Perón, 2 en barrio Rivadavia, 3 en zona de barrios Ciudad Nueva y Provincias Unidas, 12 en barrios del Centro, 6 en barrio Norte, Malvinas y San José, 5 en barrios Iturbide, San Martín y límites de estos con el centro y 2 en barrio Gutiérrez. De estas 51 cámaras cuatro no funcionaban correctamente. Una en barrio Norte se reiniciaba por una falla eléctrica, otra en zona sur que sufrió el robo de cables que la alimentaban (se trata de un circuito especial), una en la zona centro y otra (irrecuperable) en zona de barrio Gutiérrez presentaban fallas de tracción y los repuestos no se consiguen en el mercado.

Otra vez la ambición de demostrar logros de dudosa existencia, es derribada por la contundencia de los números. La reciente difusión del ahorro de 150 mil litros de combustible en 2020 (suficientes para dar varias vueltas al mundo por la línea del Ecuador) dejó una anécdota graciosa que el Ejecutivo trató de explicar sin demasiado éxito y que fue mencionada al pasar en el discurso inaugural de ayer. Por las pampas secas de la ciudad tuerta, pareciera ser que marketing y números concretos andan peleados y exponen a un sector de la dirigencia, cuanto menos, al delgado filo del ridículo, esa zona donde los que entienden de política, dicen que no hay regreso.

(*) El informe consigna los lugares exactos donde se encuentran enclavadas las cámaras, pero en esta nota no se develan por razones de seguridad.

Comentarios


bottom of page