Gestionando la pandemia: Episodio 1 - Crónica de días agitados
- Fernando Coronel

- 7 sept 2020
- 7 Min. de lectura

La semana no terminó bien y la que comienza promete ser pésima. Un repaso por las noticias de los últimos días, quizás sirva para tener más información y vislumbrar lo que se viene. Entre las ráfagas del Huracán CoViD19, las respuestas son espasmódicas y los datos alarmantes. El sistema de Salud, largamente craneado, colapsó, hizo agua por una fisura poco atendida desde hace años (el recurso humano) y se va a pique llevándose al fondo del mar el esfuerzo de la gente común. Firmat ya no soporta ni un enfermo más y Venado Tuerto está al borde de las postales italianas de febrero de este año. El gobernador consigue consenso político en la ciudad más importante de la provincia, se garantiza la paz social en el foco más conflictivo y junto con su intendente, Pablo Javkin (UCR), anuncia las restricciones que rigen en cinco departamentos desde la primera hora del sábado, en un intento de retomar el control de la curva de contagios. El regreso a una cuarentena dura incendia a los comerciantes de la otra ciudad más importante del sur santafesino, Venado Tuerto, que contrariando las órdenes del decreto 644/20 salen a la calle y marchan pidiendo “libertad para trabajar”. El intendente de Venado Tuerto comunica a través de las redes sociales que no está de acuerdo con las medidas restrictivas y le pide al gobernador que revea su decisión. No queda claro si Chiarella no leyó el decreto completo que, en su Art. 6, lo faculta para solicitar formalmente la excepción, o si piensa que el canal formal para hacerlo son las redes y los medios. El comunicado es nafta a un incendio incipiente: ya no sólo se movilizan comerciantes sino también militantes. Los socios naturales del radicalismo vernáculo se alinean rápidamente detrás de esta postura y el incendio crece. Igual que la curva de contagios. La sacrificada Sociedad Rural tampoco quiere quedarse afuera y también lanza un comunicado en contra de las medidas de aislamiento. El fiscal Horacio Pueyrredón sostiene en los medios que actuaría para hacer cumplir la cuarentena si la Policía se lo pide, revirtiendo el principio de que la Policía es auxiliar de la Justicia y poniendo a la Justicia como auxiliar de la Policía. Tan extraña lógica, obliga a salir al campo de juego al Fiscal Regional, Alejandro Sinopoli, quien le pide a la ciudadanía respetar lo establecido en el decreto que apenas unas horas antes firmara Omar Perotti. Cuando el sábado parecía cosa terminada, los concejales justicialistas lanzan un comunicado pidiéndole responsabilidad al Intendente y casi simultáneamente el gobierno provincial hace un último intento para convencer a los anticuarentena mostrando las curvas de contagio y diciéndoles que ya no hay lugar para que sean asistidos en caso de sufrir complicaciones de la CoViD19.
"No queda claro si Chiarella no leyó el decreto completo que, en su Art. 6, lo faculta para solicitar formalmente la excepción, o si piensa que el canal formal para hacerlo son las redes y los medios"
El domingo arranca con comentarios irónicos de ambos bandos, con escaramuzas en las redes sociales y con el virus avanzando sin parar. Los familiares de internados en un geriátrico peregrinan en búsqueda de información sobre sus parientes ancianos: dos trabajadoras del lugar resultaron positivas para CoViD19, se los comunicaron el viernes a la noche y apagaron los teléfonos. Todavía no saben nada de sus seres queridos. La macabra postal italiana está cada vez más cerca. La noticia de un joven gravemente herido en la puerta de su casa por un balazo policial en la noche del sábado crea más conmoción, más confusión y más agite. Es la segunda vez en menos de dos meses que la Policía queda en el centro de la escena. Con la caída de las primeras sombras, comienzan a llegar los números de casos positivos del día. Ya no hay sorpresa ni alarma. Lo que alarma es la nueva metodología adoptada por la Provincia en lo referente a la nueva modalidad de confirmación de casos: serán positivos todos los contactos estrechos de casos confirmados que presenten dos o más síntomas, deberán aislarse y avisarles a todas las personas con las que estuvieron en las últimas 48 horas, trabajará en coordinación con los Municipios de las zonas de circulación comunitaria del SARS-CovII y descentralizará los testeos. Así puesto, suena a “arréglense como puedan”, pero siempre les queda el recurso de sostener que eso es lo que recomienda la OMS. Fácticamente, es la confirmación del colapso.
LAS DECISIONES DE CHIARELLA
Cuando la Casa Gris todavía celebraba el consenso obtenido con Javtkin y Lifschitz, lo cual le daba cierta garantía de sustentabilidad a las medidas anunciadas el viernes por la noche y aseguraban la gobernabilidad; desde el sillón de Aufranc le disparaban munición gruesa: Chiarella decidía oponerse a las medidas de la provincia y avalaba el reclamo de los comerciantes de la zona céntrica de su ciudad. Perotti estará en un laberinto, pero no es tonto y sabía que eso podía ocurrir, más teniendo en cuenta que hay varios venadenses en su Gabinete. Acaso esa fue una de las razones por las que en artículo 6 de su decreto dice claramente que “Toda excepción a los establecido por el presente decreto (644/20) será dispuesta por acto expreso de este Poder Ejecutivo, A SOLICITUD DE LAS AUTORIDADES MUNICIPALES O COMUNALES DE LAS LOCALIDADES COMPRENDIDAS EN EL MISMO”. Es decir que el mandamás venadense sólo tenía que comunicarse con los comerciantes locales desconformes con las medidas, tomar nota, redactar el pedido de excepción, elevarlo a la Gobernación y sentarse a esperar la respuesta. Si Santa Fe autorizaba el pedido, se anotaba un punto por la gestión; si no lo autorizaba se anotaba dos puntos: el de haberlo intentado y el de quedar como víctima de un boicot provincial. Pero apostó más fuerte y salió con un comunicado en los medios y en las redes sociales que suena maravilloso pero que en la práctica carece de cualquier valor. Jamás se sabrá si en el Palacio Municipal nadie leyó el decreto o si Chiarella buscaba un 17 de Octubre a lo radical... O si simplemente es como se rumorea en los pasillos de la Casa Gris. “Cuando era empleado del Nodo, logró protagonismo político denunciando todos los días por algo a Freyre y así se ubicó como candidato. Ahora quiere hacer lo mismo e instalarse en la Provincia”, dice un viejo conocedor de las estratagemas políticas del radicalismo. Sea como fuera, la decisión tiene un costo que tarde o temprano deberá afrontar: dejó al Gobernador expuesto al ridículo.
"Jamás se sabrá si en el Palacio Municipal nadie leyó el decreto o si Chiarella buscaba un 17 de Octubre a lo radical".
Otro dirigente perotista contó que los artilugios del Intendente venadense ya son reconocidos por el gobierno provincial. “En las teleconferencias que tiene con Omar ya estamos acostumbrados a que diga que está todo bien, pero antes de que terminen de hablar ya publican que hizo fuertes críticas”, dice un alto funcionario del entorno de Perotti. Igual, el comunicado del mandatario local fue interpretado en la Casa de Gobierno como una provocación cuyas consecuencias pueden ser graves para la salud de la población. “Es de una tremenda, tremenda irresponsabilidad”, dice otro funcionario, con indisimulada indignación.
Lo cierto es que el comunicado del Intendente dejó en claro su postura frente a la administración de la crisis, decidiendo privilegiar la producción y la economía por sobre la salud. Puertas adentro del Palacio Municipal hay funcionarios que están molestos y que más se molestan cuando trascienden audios de secretarios privados que alientan a los comerciantes a abrir las puertas, desobedeciendo al decreto provincial, poniéndolos de sobreaviso que el Municipio no realizará tareas de control. No es el único frente que debe afrontar esta administración: hay quienes se quejan de estar sobrepasados de trabajo y “remando en dulce de leche” (sic), mientras en el horizonte de la semana se ven los nubarrones de un paro de trabajadores municipales de 72 horas. En ese contexto, la situación del Intendente no es sencilla. Los previsibles riesgos de dotar de ideología a un virus comienzan a mostrar sus primeros efectos. “Acabamos de tensar sin necesidad las relaciones con el gobierno provincial en un momento crucial. No hay un plan de recuperación para cuando esto termine y ahora estamos al horno (sic). A mi me da la sensación de que a estos chicos el largo plazo son seis horas como máximo. Todo es improvisado y lo que se hace es bajo presión”, dice un ex legislador que antes declamaba su simpatía por el grupo que hoy gobierna la ciudad.
LO QUE VENDRÁ
La semana que comienza será decisiva desde cualquier lugar que se la mire. En el sector privado, la ocupación de camas de UTI y sala general estaban completamente cubiertas desde anoche, mientras que en el Hospital Alejandro Guitérrez, a última hora de este lunes, sólo queda una cama en el sector CoViD. El Hospital Nodal sigue siendo polivalente por ahora, aunque no se descarta que si la curva sigue creciendo al ritmo que lo hace, se convierta en monovalente (atendería sólo a pacientes CoViD). Las autoridades sanitarias buscan contrareloj personal entre los residentes y estudiantes avanzados de medicina y enfermería de las universidades, convocan a los que se encontraban con licencia y piden especialistas en otras provincias. Por ahora, la respuesta es escasa. La ciudadanía es relativa en cuanto a los cuidados y al aislamiento, mientras grupos conspiranoides arengan a través de las redes sociales a no darle entidad a la pandemia. La cuestión económica tampoco es un tema menor, especialmente entre los sectores más vulnerables quienes ya no piensan en impuestos ni en servicios, sino en un plato de comida. En los barrios muchos hogares dependen casi exclusivamente del IFE que llega en promedio cada 45 días. Nadie sobrevive con 10 mil pesos y la solidaridad de los días de marzo ya es imposible de sostener. Sin embargo, son los que más consciencia tienen con los cuidados, acaso porque saben que con el hospital colapsado y sin recursos para acceder a la salud privada, su suerte está mal echada si contraen la CoViD19 o cualquiera otra enfermedad.
El maldito virus juega con la pelota en campo rival, cerca del arco, con toques precisos y rápidos. Todavía no mostró su cara más feroz pero no tardará en hacerlo. Es una responsabilidad individual rearmar el equipo y es necesario comprenderlo desde ese lugar (ya está demostrado que cuando se dice “todos”, se escucha como “los otros”), asumiendo responsabilidades personales que impacten en lo colectivo, aceptando las críticas que construyen y vaciando el espacio de individualismos, verticalismos e incomprensibles obsecuencias. Es el único camino para llegar con vida a la pitada final del partido. Literalmente.








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