¿Cómo seguirá el curso la pandemia de CoViD19 en Venado Tuerto?
- Fernando Coronel

- 19 nov 2020
- 7 Min. de lectura
Las proyecciones de uno de los Modelos más exactos del mundo exclusivos para esta ciudad, los testeos que realiza el Municipio con recursos de la Provincia y de la Nación, la administración local de la pandemia y el pésimo uso de los recursos para planificar la contención, la Asamblea de Trabajadores de la Salud Colectiva y la politización del Legislativo frente a sus propuestas. Sin respuestas concretas ni medidas claras, con un rumbo errático y espasmódico, la dirigencia local sigue tan desconcertada como al comienzo del huracán Covid.

Aunque las cifras de fallecidos y de nuevos contagiados siguen creciendo, las noticias para Venado Tuerto en torno a la CoViD19 son alentadoras. Todo indica que el pico de la primera ola ya quedó atrás y que después de algunas semanas de meseta la curva de contagios comienza a descender muy lentamente. Claro que la situación todavía está lejos de ser la ideal y que más lejos todavía está el momento en que el sistema sanitario realmente tenga un respiro. Las acciones desarrolladas con recursos de la Provincia y la Nación, como el plan DetectAr (a nivel local pomposamente llamado Plan Municipal de Testeo Territorial “Búsqueda Activa”), significan un golpe fuerte al virus que durante octubre hizo estragos en la ciudad, ya que es una herramienta fabulosa para “cercar” al SARS-CoV2, fundamentalmente si va acompañado de otras acciones concretas que frenen la propagación. Caso contrario, si esas medidas no aparecen, sólo será útil estadísticamente. El DetectAr (o Plan Municipal de Testeo Territorial “Búsqueda Activa”), confirmó la teoría largamente abonada de que en esta ciudad había un subconteo importante de casos (tal como lo adelantara Ciudad Cero en septiembre), ya que no en ningún momento se habían realizados testeos masivos que afinaran eficazmente los números.

Mirando el futuro inmediato
En todas las pandemias de la historia de la Humanidad hubo algo en común: el intento de aproximarse estadísticamente a lo que vendría. Las tecnologías actuales alivian el trabajo de los investigadores y hoy día se pueden calcular con bastante precisión los escenarios potenciales. En ese terreno el CoNICeT acorraló al virus desde el comienzo de la pandemia. A las múltiples investigaciones sobre el SARS-CoV2 en si mismo, reconocidas en todo el mundo, se sumaron, en el terreno de las estadísticas, el Dr. Ernesto Kofman y la Ing. Mariana Bergonzi, dos de los científicos que supieron y pudieron adelantarse a los tiempos que vendrían, desarrollando un algoritmo completamente original y absolutamente vanguardista. Para ponerlo en términos muy sencillos y comprensibles, el Modelo Kofman-Bergonzi es un análisis matemático desarrollado por dos científicos santafesinos que permite “predecir” con un alto grado de certeza la evolución de contagios y sus consecuencias de acuerdo a los posibles escenarios en el marco de la pandemia por el nuevo coronavirus (SARS_CoV II) que provoca la CoViD19. Este modelo se aplicó exitosamente en las principales ciudades del país, entre ellas, Capital Federal, Rosario y Santa Fe. Su valor radica en que permite a las autoridades sanitarias recomendar acciones y a los gobiernos adoptar medidas que provoquen un alto impacto en el descenso de las curvas de contagio. “Lo que pasa es lo que hacemos”, dice el Dr. Ernesto Kofman, uno de los creadores de este método, mientras analiza y compara los números de la CoViD19 en Venado Tuerto. Para el estudio puntual de la situación en esta ciudad que quedó en el centro de la escena en las últimas semanas, el investigador del CONICET usó datos del Ministerio de Salud de Santa Fe y de la Municipalidad de Venado Tuerto. El estudio da como resultado los escenarios potenciales hasta aproximadamente 30 días después de su realización y teniendo en cuenta qué ocurriría si las restricciones se mantienen tal como están hasta ahora, si se producen nuevas liberaciones y si se produce una cierta flexibilización controlada. Las malas noticias son que la curva de fallecidos como consecuencia de la CoViD19 mantendrá la tendencia en las próximas semanas, casi independientemente de las medidas que se tomen. Las relativamente buenas son qué si se mantienen las medidas como hasta ahora y se ajustan los controles, la curva descenderá hasta niveles tolerables de cara al mes de las fiestas navideñas. La buena noticia es que, si se consiguiera reducir en un 10% la circulación, la curva descendería mucho más rápido y abriría la esperanza de que para fin de año los casos sean lo suficientemente bajos como para que se pueda pensar nuevamente en la trazabilidad del virus, lo cual significaría una posible salida de la transmisión comunitaria, acaso el más insoportable de todos los estados. De una u otra manera, el pico parece haber quedado claramente atrás, pero nunca hay que olvidar que el SARS-CoV2 no es tan predecible: puede haber segunda, tercera e indefinidas olas y relajarse demasiado puede ser el comienzo de una de esas olas. Ernesto Kofman analizó los potenciales escenarios para Venado Tuerto en los primeros días de octubre, cruzando los datos provinciales con la información municipal compilada por Ciudad Cero. El científico predijo los guarismos con un casi inexistente margen de error, a pesar de las notables diferencias que en aquel momento había entre los informes provinciales y municipales. la semana pasada realizó una nueva proyección, considerando ya los casos detectados mediante el DetectAr y con los números venadenses y santafesinos mucho más próximos entre sí. Pero no sólo eso: también analizó los potenciales escenarios en materia de ocupación de camas, uno de los temas que más preocupa a los profesionales de la Salud.

Modelo de Evolución Nuevos Casos Detectados Diarios ((En base a datos oficiales de la MVT)

Modelo de Total Casos Reportados (En base a datos oficiales de la MVT)

Modelo de Ocupación de Camas Críticas (En base a datos oficiales de la MVT)

Modelo de Fallecimientos (En base a datos oficiales de la MVT)
Quienes son Kofman y Bergonzi?

Ernesto Kofman es Dr. en Ingeniería Civil, Eléctrica, Mecánica e Ingenierías Relacionadas Informática y Comunicaciones, investigador principal del Conicet, profesor de la facultad de Ingeniería y vicedirector del CIFASIS (Centro Internacional Franco-Argentino de Ciencias de la Información y de Sistemas-UNR). Tiene editados dos libros en el exterior: Theory of Modeling and Simulation (3rd Edition) – Amsterdam (2018) y Continuous System Simulation - New York (2006). Por su parte, Mariana Bergonzi es ingeniera industrial, especializada en Modelado y Simulación, en el tema Simulación Eficiente de Redes Complejas de Sistemas Híbridos. Se desempeña en el CIFASIS (Centro Internacional Franco Argentino De Ciencias de la Información y de Sistemas) y en CCT CONICET Rosario (Centro Científico Tecnológico Conicet). Juntos desarrollaron un modelo matemático que buscaba seguir de cerca los pasos del virus y anticipar el comportamiento de la curva de contagios. La base de estos cálculos es el llamado número de reproducción (más conocido como “R”) que mide el promedio de personas que contagia alguien que se ha infectado con Covid-19. El modelo que crearon se aplicó en CABA, Rosario y Buenos Aires y fue material de consulta para muchas políticas públicas que morigeraron el impacto del virus en esas grandes urbes. En Venado Tuerto el trabajo de Kofman-Bergonzi fue una de las bases de la exposición que la Asamblea de Trabajadores por la Salud Colectiva de Venado Tuerto frente a los concejales. También de esos trabajos surgió la idea del ASPI (Aislamiento Selectivo, Programado e Intermitente), un formato que reduce notablemente la circulación del virus sin mayor impacto en el desarrollo de actividades, cambiando profundamente los escenarios futuros mediatos e inmediatos. Nunca fue considerado seriamente por las autoridades legislativas que, una vez más, terminaron politizando un tema que podría haber cambiado el devenir de la pandemia en el peor momento.
Y por casa…
A pesar de que desde el comienzo de la pandemia el Modelo Kofman-Bergonzi fue una herramienta que estuvo a disposición de quién lo necesitase, las autoridades locales nunca la solicitaron. Tampoco recurrieron a otro de los grandes centros estadísticos, el RC de la JHU (Baltimore, Maryland, USA) que monitorea la evolución de la CoViD19 en todo el mundo y desarrolló un centro de recursos que realiza un monitoreo en tiempo real y, en el caso de Argentina, basado en los datos volcados al SISA, cruzado con datos de colaboradores espontáneos, ex alumnos y profesionales asociados. El Gobierno de Venado Tuerto informa diariamente sobre la situación con cartelitos subidos a sus redes sociales y compartidos con sólo algunos medios de comunicación. Esta información es confusa: nunca quedó en claro de dónde salen los datos, qué método se usa para hacer el conteo ni tampoco pudo explicar jamás las diferencias – muchas veces abismales – con la información provista por el Ministerio de Salud de Santa Fe. Algunos items interesantes que aportan los clásicos flayer celestes del Municipio son la ocupación de camas y la cantidad de recuperados diarios. Sin embargo, los profesionales de la Salud e, incluso, algunos responsables de instituciones médicas insisten en que los números de la ocupación de camas no coincide con los recursos disponibles y hasta operativos. Tampoco queda claro cuál es el criterio que se usa para informar las recuperaciones, ya que infinidad de pacientes testimonian que sólo recibieron un llamado para informarles que eran casos positivos, que debían aislarse y nunca más recibieron asesoramiento de ningún tipo. En octubre, cuando la pandemia alcanzaba puntos desesperantes, muchos pacientes que resultaron positivos para CoViD19, preguntaban hasta en las redes sociales si ya podían salir o si debían seguir adentro porque nadie les informaba ni siquiera eso. Un dirigente local llegó a recibir más de 12 mensajes de ese tipo en un solo día. Así se administró la crisis en su punto más álgido y todo indica que este es el único modelo que, al menos por ahora, se seguirá aplicando.
CoViD19 está dando una tregua pequeña, apenas perceptible en la ciudad tuerta, mientras el mundo centra sus esperanzas en la inminente llegada de las vacunas que podrían evitar un nuevo colapso a nivel global. Los gobiernos europeos aprendieron la lección de marzo a julio y no dudan un instante en retroceder a cero frente a cada brote. Saben que por unos meses más, con algo de suerte, tendrán que sobrevivir de esa manera. ¿La dirigencia del sur santafesino habrá aprendido algo de lo que enseñó uno de los meses más desesperantes de su historia?








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