CoViD19: Venado rompió la barrera de los 3 mil casos positivos desde el comienzo de la pandemia
- Fernando Coronel

- 16 oct 2020
- 8 Min. de lectura
El Gobierno de Venado Tuerto reportó 101 nuevos casos en 24 horas, con lo cual superó los 3.000 pacientes desde el comienzo de la pandemia. Ayer notificó la cifra más alta desde el comienzo de la pandemia con 168 casos positivos, pero hoy la Provincia notificó 178. Después del repunte de ayer, las camas críticas y de clínica general se mantienen igual que el víspera. Hubo cinco decesos y los muertos ya superan las 70 personas. La brecha entre nuevos casos detectados y recuperados se amplía de forma alarmante. La secretaria general de AMRA, Sandra Maiorana, dijo que "el personal está devastado". En la madrugada de hoy perdió la vida el primer enfermero a causa de la enfermedad. Mientras, ayer en el Concejo el oficialismo solicitó que la Provincia habilite las actividades deportivas para menores y hay más permisos para el funcionamiento de bares y restaurantes.

Venado Tuerto terminó ayer la primera quincena de octubre con el número más alto de nuevos casos (168) detectados en un día desde el comienzo de la pandemia por CoViD19. Hoy, en el arranque de la segunda, los 101 casos informados oficialmente llevó la cantidad total de infectados por el nuevo coronavirus a 3051 personas y totalizó 72 decesos desde que comenzó el conteo municipal, el 18 de agosto de este año. Si bien los expertos calculaban que el pico se acercaba y que la segunda quincena de octubre sería caótica, no dejan de mirar con preocupación el crecimiento exponencial de casos e, incluso, muchos dudan de la cifra. Pidiendo la confidencialidad de la fuente, son varios los facultativos que aseguran que hay un subconteo o que, cuanto menos, la realidad es bastante peor que lo que dicen las estadísticas. ¿Cuál es la base real sobre la que se determinan los casos positivos?, es la pregunta recurrente. Técnicamente es la confirmación mediante hisopado, pero es bien sabido que la cantidad de test que se realizan es escasa y desde la implementación del nuevo protocolo (el cual se aplica cuando se declara la transmisión comunitaria) las cosas cambian y mucho. En primer lugar, ya no todos necesitan ser hisopados para ser positivos. El protocolo nacional, al cual adhiere la Provincia, establece que frente a un caso sospechoso, con síntomas concretos, se realiza el hisopado; pero todos los contactos estrechos de ese caso también se consideran positivos. Si un contacto estrecho comienza con síntomas se hisopa para la confirmación diagnóstica. También se consideran automáticamente, sin hisopado, como positivos los casos en que una persona presenta anosmia y/o egeusia (pérdida repentina del sentido del olfato y del gusto, respectivamente). Este es el método que usa para su conteo la Provincia y que da a conocer todos los días después de las 19:30. Los análisis de los hisopados se realizan en el Hospital Provincial del Centenario y en algunos laboratorios descentralizados. Por su parte la Municipalidad no difundió públicamente dónde realiza los hisopados, qué protocolo aplica ni cómo se lleva adelante el conteo final. Sí se sabe que hay un centro de notificaciones y seguimientos, completamente saturado, pero que lleva adelante un trabajo impecable con el esfuerzo de los escasos recursos humanos con los que cuenta. En este sentido, hay que destacar que el personal que contacta a los casos sospechosos, a los aislados, a los casos confirmados, que organiza la logística y que realiza el mapeo, debe estar altamente entrenado para lidiar con situaciones límites. Obviamente, esta especialización lleva mucho tiempo y, al igual que el resto de los recursos humanos afectados a la pandemia, está al límite.

Nueva forma de determinar los casos positivos en el marco de zona de transmisión comunitaria
La frialdad de las cifras deja en claro que las estrategias desplegadas hasta ahora no fueron lo suficientemente efectivas como para contener la ola en el momento en que llegara a la ciudad. Nadie dudaba de que esto ocurriría, pero desde el primer momento fue claro que no hubo suficientes controles para atenuar el impacto del virus en la ciudad. Después de los días de cuarentena dura en marzo, la sanidad comenzó a ser víctima de la política y el clima se enrareció hasta alcanzar puntos de máxima tensión que dividieron la opinión pública, debilitando al cuerpo social y convirtiéndolo en víctima fácil de cualquier ataque. La irresponsabilidad con la que la dirigencia manejó la prevención es la causa principal del escenario frente al cual la población se enfrenta hoy. Sin campañas de concientización que involucraran a los medios masivos locales, con ruidosas escaramuzas verbales entre diferentes bandos políticos, con una comunicación débil de parte de las autoridades locales y un relato sembrado de imprecisiones y falacias; no era difícil predecir este presente ni es complicado leer el futuro en lo que a términos de pandemia se refiere. El tiempo que dio el SARS-CoVII a esta región del mundo se desaprovechó de una manera escandalosa. La Provincia dejó el claro que puede dar respuesta material al sistema sanitario, pero no logra cerrar un criterio en torno al vital recurso humano. La breve frase de la referente de AMRA, Sandra Maiorana, quien ayer dijo que "el personal está devastado", es el mejor polaroid de la situación. Pocas horas después de que disparara esta sentencia, un enfermero del Sanatorio San Martín de Venado Tuerto, Eduardo Rodríguez, de 41 años, se convertía en la primera víctima fatal del personal sanitario de la ciudad. Otro de los problemas que afronta la Provincia es la virtual desobediencia civil a las normas que dicta el gobierno en materia de aislamiento, convenientemente fogoneada por dirigentes locales anticuarentena que aprovechan el estado de catalepsia política de una gran parte de la oposición. Así las cosas, las determinaciones de la Casa Gris son letra muerta en el remoto sur santafesino. ¿Es posible frenar antes de que la situación pase de grave a incontrolable? Muchos expertos coinciden en que aún se puede: "Si en este momento cierran todo por dos semanas, reducirán de forma dramática la tasa de contagios para la primera quincena de noviembre, desestresarían el sistema sanitario y salvarías decenas de vidas", dice un reputado médico venadense; mientras que un alto funcionario judicial sostiene que "si no hay una bajada política clara, nadie va a mover un dedo" para garantizar el cumplimiento de los decretos de Perotti. El panorama se torna aún más sombrío cuando, a consecuencia de esas pujas partidarias, la dirigencia política en conjunto no solamente perdió todo tipo de credibilidad sino también de autoridad. Resumen: Sólo un milagro podría frenar lo que vendrá.

El humor como respuesta a los absurdos de la dirigencia
CUIDATE COMO PUEDAS O HACE LO QUE QUIERAS?
En Venado Tuerto hay dos etapas en el pensamiento social y un Estado para garantizar el bien común. La primera etapa fue la del "al virus lo vencemos entre todos" y la segunda fue la del "nos vamos a fundir" de los comerciantes... Y para administrar la crisis un gobierno que siempre pretendió conformar a todos hasta que se vio forzado a elegir por una opción. El punto de quiebre lo puso el decreto provincial que regresaba de Fase cuando en septiembre la curva se aceleró de tal forma que los contagios se duplicaron en una sema (la mitad de lo que recomienda la OMS). Claramente eligió privilegiar la economía en una movida que muchos vieron como demagógica. "Es un error pensar que el enriquismo lo hace para quedar bien con los comerciantes, lo hace porque ese es el modelo que pretende imponer en lo social, el Estado manejado como empresa, el desprecio por la vida de los sectores más vulnerables que no tendrán acceso a la salud cuando el hospital colapse, porque va a colapsar, el modelo Bolsonaro pero aceptado por mucha gente", analiza un sindicalista de la vieja guardia, mientras desde el Palacio Municipal el jefe de Gabinete, Diego Milardovich, casi todos los días concede notas diciendo lo que la gente espera que diga el intendente, cuyo silencio es cada vez más asombroso. "Pareciera que la estrategia es cuidar al intendente de la exposición pública y dejar que su jefe de Gabinete le cubra la espalda, pero esa estrategia no alcanza a perfilar a Milardovich como un dirigente relevante y la sociedad empieza a inquietarse ante el silencio de Chiarella. Esto juega en contra porque hay mucha gente que piensa que el que gobierna desde las sombras es Milardovich y otro grupo importante directamente no sabe quién es, ellos votaron a Chiarella. También hay que tener en cuenta que hasta los opositores más duros de Freyre reconocen que él tenía una presencia muy fuerte entre la gente, pero los referentes del peronismo no saben aprovechar esta vulnerabilidad y los intentos que hicieron fueron bastante torpes", dice una entendida en Comunicación Social que además de llevar adelante un emprendimiento propio desde diciembre, se dedica a analizar los discursos del oficialismo. En ese contexto las imágenes de autoridad se desdibujan y cualquier acción dura tendiente a contener el avance del virus ya no admite salidas políticas sino que sólo queda apelar al control para garantizar el cumplimiento de las medidas que a tal efecto se determinen. "No sé para que hicieron tanto lío si igual no hay nadie en los negocios del centro, toda la gente está contagiándose", resume con la sabiduría popular un obrero de la construcción reconvertido a cadete para paliar la crisis. Mientras tanto, en el legislativo el oficialismo insiste en más habilitaciones y en forzar la realidad en medio del huracán. El miércoles, el línea con el proyecto del senador Enrico aprobado por unanimidad en la Legislatura santafesina, el presidente del Concejo propuso habilitar las actividades deportivas en espacios abiertos para los menores. La OMS recomienda manejar con cautela la movilidad de esta franja etaria en áreas de transmisión comunitaria. "Está demostrado que los niños y adolescentes se transformaron casi en un vector del SARS-CoV II. La gran mayoría cursa con muy pocos síntomas o ninguno, trasladando el patógeno de un lugar a otro y contagiando incluso a grupos de riesgo", advierte en un documento de agosto de este año la OPS. Una vez más, el Municipio de Venado Tuerto a contramano de las recomendaciones internacionales.
LA CURVA QUE HAY QUE MIRAR
Desde el 18 de agosto la Municipalidad de Venado Tuerto comenzó a medir motu proprio la cantidad de nuevos contagios. La línea verde del gráfico (realizado con los datos oficiales de los partes diarios) representa la cantidad de pacientes recuperados, mientras que la línea roja muestra la de los contagios totales. Esta semana la curva de nuevos contagios comenzó a acelerarse (ver entre el lunes 12 y hoy) mientras que la curva de recuperados se mantiene casi constante. La brecha entre una y otra es la que da una idea de la capacidad de respuesta del sistema sanitario: cuanto más amplia sea, mayor es la posibilidad de que el sistema colapse completamente. Otra curva que preocupa es la de ocupación de camas.
De la combinación que arrojan estas dos curvas depende la vida de muchas personas. Literalmente y hablando sólo en términos de recursos materiales. El recurso humano podría verse colapsado mucho antes.
Esta es la verdad de la CoViD hoy o, al menos, la verdad tabulada, la única que permite asomarse a lo que vendrá. Para los que pensaban que lo peor había pasado estaba pasando las noticias no son buenas. Esta es una radiografía de lo que pasó, en realidad, hace 14 días. No hubo medidas para contener el virus, no hubo adaptación a la "nueva normalidad", hubo - eso sí - mucha infodemia y mucha negación de la gravedad de la situación. Lo peor del huracán CoViD aún no llegó completamente, aunque sus ráfagas más fuertes empiezan a hacerse sentir. Tal ves sea la hora de poner en práctica aquellas palabras de Martin Luther King: "O nos salvamos todos juntos como hermanos o pereceremos todos juntos como idiotas". Depende de cada uno.








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